Fragmentos de plástico en tabletas de chocolate, contaminación bacteriana de quesos blandos, ingredientes declarados de forma incorrecta en platos preparados de pasta, etc.: existen muchos motivos que obligan a retirar alimentos del mercado.

Estos incidentes no solo perjudican la imagen del fabricante, sino que también acarrean enormes costes, más altos cuanto más impreciso sea el paradero de los productos finales. Además, cuando se trata de retirar productos del mercado, no hay tiempo que perder. Los sistemas de identificación y la tecnología de integración permiten identificar los alimentos de forma continua en la ruta que va desde el productor hasta el cliente final a fin de poder rastrearlos en casos graves “con un clic de ratón” en tiempo real y artículo por artículo.

 

 

La identificación se lleva a cabo, dependiendo del objeto (determinados artículos, envase primario y secundario, palé, camión o caja móvil), mediante códigos de barras, códigos 2D, o transpondedores electrónicos. La tecnología que se use dependerá tanto de factores relacionados con los objetos y los procesos como de factores económicos: un huevo, por ejemplo, se etiquetará con un código de barras, las cajas de cartón de 6 o 10 unidades podrán identificarse mediante códigos 2D y escritura legible complementaria, p. ej., la fecha de consumo preferente. A los contenedores de agregados, tales como embalajes de cartón para el envío o palés, se les añade un transpondedor. Con frecuencia, varios de estos pasos de identificación tienen lugar dentro de una empresa de la cadena de suministro. En este caso, la plataforma de integración 4Dpro no solo gestiona las tecnologías de identificación físicamente diferentes, sino que inserta los datos mediante software estándar en bases de datos conectadas idealmente en red.

 

Contaminación de los alimentos: el seguimiento de envíos “track & trace” puede interceptar los riesgos residuales

A pesar de todos los esfuerzos para garantizar la seguridad de los procesos, la higiene y la calidad, los peligros de contaminación en la fabricación industrial, el embalaje y la distribución se pueden minimizar, pero no excluir por completo. Por este motivo, el Reglamento 178/2002/CE prescribe a los fabricantes de la industria alimentaria sistemas de rastreo de los alimentos en todas las etapas de su producción, procesamiento y distribución. Además, se responsabiliza a los fabricantes de la recuperación de productos no seguros, a fin de evitar posibles riesgos para la salud.

La recuperación de los productos no solo perjudica la imagen y las finanzas de la empresa, la promesa de la marca del producto y la confianza de los consumidores. La recuperación de un producto supone, también, un gran desafío para toda la cadena de suministro: los productores, los transformadores, los embaladores, los intermediarios, las agencias de transportes, así como los supermercados y los minoristas resultan afectados y deben colaborar estrechamente para garantizar que el proceso de recuperación de productos discurra sin problemas.

Para analizar la causa de una contaminación, las empresas deben ser capaces de poder localizar y seguir el rastro de la ruta de sus productos, desde el productor hasta el comercio minorista pasando por las empresas de procesamiento. Esto requiere a su vez que los productos y sus contenedores estén marcados en su totalidad, que se identifiquen en cualquier fase del proceso relevante para su recuperación y que los datos se introduzcan automáticamente en bases de datos conectadas en red. Solo será posible minimizar los riesgos residuales para la salud de los consumidores si los productos afectados pueden retirarse del mercado de manera específica y con rapidez.

 

Limitar el daño de manera proactiva

Quienes implementen la obligación legal relacionada con el rastreo de los alimentos mediante tecnologías de seguimiento de envíos “track & trace”, no solo podrán minimizar los efectos negativos en su imagen y su marca, sino también los daños financieros ocasionados por la perdida de ingresos y los costes de la recuperación. En este sentido, cuanta más información esté a disposición del fabricante sobre los números de serie, lotes, plantas de fabricación o fechas de consumo preferente de un producto que resulten afectados concretamente en un caso de retirada, mejor podrán recuperarse estos artículos (en casos extremos, un único artículo) de forma específica y proactiva. Esto es posible gracias a la moderna y avanzada tecnología de seguimiento de envíos “track & trace”, que no solo permite delimitar los productos afectados y localizarlos dentro de la cadena de suministro, sino también reaccionar con rapidez: casi con solo un clic de ratón, las bases de datos conectadas en red proporcionan en tiempo real toda la información relevante para la recuperación de los productos.

 

Los sistemas de identificación detectan la información relevante para la recuperación de los productos

Las bases de datos se alimentan con la información registrada por los sistemas de identificación automáticos. Los lectores de códigos de barras de las diversas gamas de productos CLV de SICK tienen un uso muy versátil en los conceptos de seguimiento de envíos “track & trace”. Pueden leer tanto códigos compactos en etiquetas y envases de artículos como códigos de barras con módulos de gran anchura, como los que se usan para identificar los embalajes de cartón para el envío o los palés. Los diferentes alcances, el enfoque automático, la insensibilidad a la luz ambiental y las tecnologías de reconstrucción de códigos los convierten en soluciones versátiles y fiables, capaces de identificar con seguridad códigos de barras, incluso con tamaños de contenedor cambiantes, distancias de trabajo variables, condiciones de luz diferentes, o etiquetas o impresiones parcialmente dañadas. También hay disponibles escáneres de códigos de barras CLV en diseño higiénico para aplicaciones que requieran identificar los alimentos o las bebidas en entornos mojados o húmedos de instalaciones de embotellado o envasado.

Los códigos 2D son muy populares como tipología de identificación para los envases de alimentos y de medicamentos. Con un espacio necesario mucho menor, son capaces de guardar mucha más información que los códigos de barras. A esto hay que añadir que los métodos de corrección integrados excluyen con la máxima fiabilidad los errores de lectura. Los lectores de códigos basados en cámara de la gama de productos Lector620 OCR, además de los códigos de barras, permiten detectar con seguridad estos códigos 2D, así como información legible, tal como las fechas de consumo preferente y los números de lote en los envases de los alimentos. Además, mediante la identificación de códigos de matriz de datos en los alimentadores de las máquinas de embalaje, estos lectores garantizan que el envase de los alimentos contenga lo que está reproducido o descrito en él, por ejemplo. Si los alimentos se envasan en cajas plegables como envase secundario, los lectores de códigos de la gama de productos Lector650 permiten identificar todos los artículos incluidos en el contenedor, garantizando así un rastreo sin fisuras también a través de esta unidad de agregación.

 

Identificación segura con tecnología RFID

La identificación de productos con tecnología RFID que, en principio, estaba reservada para grandes contenedores y artículos de consumo de alta calidad, abre un campo de aplicaciones cada vez mayor debido principalmente a la reducción de los costes y a los procesadores con tecnologías cada vez más potentes. En este tipo de identificación, un artículo, un palé de productos o un contenedor con materia prima están provistos de un soporte de datos electrónico (denominado transpondedor) que, en el proceso logístico, se lee y se describe dependiendo del proceso, es decir, se actualiza mediante sistemas de lectura tales como el interrogador RFU620 (UHF). Esta lectura y descripción es también una de las ventajas esenciales de la tecnología RFID en comparación con los códigos de barras o los códigos 2D. Dado que, además, en el proceso de identificación es necesario que exista contacto visual con los transpondedores y que pueden leerse y describirse varios transpondedores en grupo al mismo tiempo, es posible, por ejemplo, registrar completamente todos los artículos del embalaje de cartón para el envío con identificación RFID y todas las cajas de cartón con identificación RFID del palé. Así pues, la identificación RFID del palé permite el rastreo completo y sin fisuras.

 

 

Procesamiento de imágenes industrial en el camino al futuro

Otro hito en el camino hacia la Industria 4.0 son los sensores Visión 2D para la detección de códigos de barras uni y bidimensionales. Combinando tecnologías de reconocimiento de códigos de barras e imágenes (lectura de un código y comprobación comparativa de una imagen guardada en memoria), se garantiza que el producto correcto esté en el embalaje correcto. De este modo, puede impedirse que llegue al mercado un producto con información incorrecta en su envase como, por ejemplo, la fecha de consumo preferente o información sujeta a identificación. Los datos se evalúan exclusivamente mediante el sistema Eco SICK AppSpace, cuyo planteamiento consiste en integrar ideas propias e implementar los requisitos específicos de cada cliente de modo eficiente y a medida en forma de aplicaciones de sensor.

 

 

Recuperación de productos: ¿del problema al enfoque positivo?

Es verdad que las posibilidades actuales de las tecnologías de integración e identificación innovadoras no permiten evitar las acciones de recuperación, pero pueden limitarse sus efectos en la imagen, la marca, el volumen de ventas y los costes de modo significativo. En el hecho de garantizar la seguridad de los productos mediante una gestión proactiva de la recuperación, algunas personas podrían ver incluso la oportunidad de convertir los hasta ahora problemáticos desafíos en una ventaja competitiva.