La semana pasada tuvo lugar la primera llamada con tecnología 5G que se realizaba en España, en concreto entre Castelldefels (Barcelona) y Madrid, marcando un hito en este tipo de tecnología.

Este nuevo paso adelante asegurará una conexión más rápida a Internet y no sólo desde el móvil, sino mediante cualquier aparato electrónico o electrodoméstico que se halle en nuestras casas (sensores, robots, etc), o incluso el coche. Su comercialización está prevista para 2020.

Para llevar a cabo esta llamada se siguieron las especificaciones del estándar comercial NSA (Non Stand Alone), aprobado por el conjunto de teleoperadores 3GPP el pasado mes de diciembre y la banda de espectro de 3,7 GHz. Se han aprovechado las capacidades de la infraestructura actual 4G para mostrar la fuerza de las próximas conexiones. Este nuevo estándar de redes móviles contempla la utilización, en una primera fase, de la infraestructura de la red 4G para el «control y gestión del tráfico», por lo que será necesario que tanto los terminales como las estaciones base puedan establecer una conectividad dual y la interoperabilidad a las redes 4G y 5G al mismo tiempo.

Para las operadoras, el estándar NSA supone un doble éxito; por una parte, una notable ayuda para este desarrollo tecnológico sin desperdiciar todo el camino que se ha recorrido hasta ahora; y por otra, supone un punto de partida para tirar adelante toda una trama de tecnologías compatibles con la 5G.

En esta conexión se alcanzaron velocidades de descarga que multiplican por ocho las velocidades estándar de 4G. Algunos ejemplos de aplicación de esta tecnología es poder descargar una película en 3D en medio minuto, lo que con la anterior tecnología móvil tardaría 6 minutos. Esto es posible gracias a un ancho de banda mayor para asumir la gran cantidad de datos que estos dispositivos trasmitirán.

Vodafone y Huawei han sido los grandes artífices de esta llamada relevante para nuestro país, situando a España como un país pionero en este tipo de telefonía.

Dentro de todo este ecosistema que contempla estándares, soluciones e infraestructura de telecomunicaciones, destacan las capacidades de abstracción del hardware. Las redes definidas por software son las que permiten realmente ampliar sus capacidades y dar cobertura al cada vez más creciente número de conexiones móviles. Pero a pesar del importante avance que supone la virtualización, las operadoras tienen que dar otro paso adelante camino de la inteligencia artificial. Ambas compañías, Vodafone y Huawei, pueden mover el tráfico generado por los usuarios y dispositivos de unas redes a otras usando distintas frecuencias de forma inteligente, de forma que se exprimiera al máximo la capacidad de la infraestructura.

La “historia”

Aunque sea sucinta, la tecnología 5G tiene ya su historia o por lo menos sus antecedentes. En 2001 surgió la tecnología móvil de tercera generación (3G), con el objetivo de facilitar la transferencia de archivos multimedia, la conexión inalámbrica hasta 7 veces más rápida que la que se usaba hasta entonces. Con ella, se puede cargar una página web compleja en 10 segundos, alcanzando velocidades de hasta 2 megabits por segundo (mbps).

Después del 3G llegó el 4G, lo cual permitió alcanzar una trasmisión de datos de un gigabit, entre 5 y 10 veces más veloz que el 3G.

En definitiva, a corto o largo plazo, todos los smartphones soportarán el estándar NSA y habrá que esperar al menos hasta la mitad del 2019 para ver dispositivos comerciales creados exclusivamente para 5G StandAlone, cuya aprobación no se espera hasta junio de 2018.

Pero el año clave para el 5G será 2020, fecha establecida para el despegue definitivo de esta tecnología. En este sentido, Japón quiere utilizar los próximos Juegos Olímpicos para mostrar su fuerza en dicha tecnología. En cuanto a Europa, el objetivo es que cada gran ciudad de cada estado miembro tenga una red 5G en funcionamiento para esa fecha, en la que también se celebrará la Eurocopa 2020, cuyas sedes podrían ser un gran escaparate.

El papel de la tecnología 5G en la Industria 4.0

A medio o largo plazo, las redes 5G proveerán la conectividad de los dispositivos del internet de las cosas (IoT) y de la industria 4.0, al tratarse de una tecnología fácilmente gestionable, adaptable y flexible.

Sin duda la tecnología 5G va a estar muy presente en la estrategia de la industria 4.0. Los dispositivos tendrán la capacidad de conectarse entre ellos para de esta manera agilizar la adquisición de datos, la toma de decisiones y en definitiva la mejora de los procesos productivos.

Escrito por Industria 4.0 Blog.